5th
UNA ESCUELA DIFERENTE. La educación en el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra
Alicia Sánchez Gómez
RESUMEN El Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra es, sin lugar a dudas, el mayor y más importante movimiento social de América Latina y posiblemente del mundo y por lo que hemos podido observar muy poco conocido en Europa. El presente ensayo sirve de introducción a un artículo sobre la educación en el Movimiento dos Trabajadores Rurales Sin Tierra, MST. La lucha, a través de la educación por la inclusión social de los trabajadores rurales y sus hijos.
Palabras clave: Educación, Educación y Movimientos Sociales
ABSTRACTThe “MOVIMENTO DOS TRABALHADORES RURAIS SEM TERRA” (MST) is the biggest and most important social movement in Latin America and, probably, in the whole world and according to our research is rather unknown in Europe. The current study can be considered as an introduction to a paper about the education in the MST. It describes the struggle for the social integration of the rural workers and their heirs, through the education.Key words: Education, Educations and Social Movements
INTRODUCCIÓN: El nacimiento del MST.
El MST surge oficialmente en Brasil en la época de los 80 coincidiendo con el fin de una dictadura militar que gobernaba Brasil desde el golpe militar de 1964. y que duró veinte largos años.
Según algunos especialistas y los propios teóricos del movimiento, STÉDILE e FERNÁNDES (1999:20), el MST puede ser considerado como una continuidad de lucha contra la desigualdad y la injusticia de varios hechos históricos y movimientos sociales existentes en Brasil desde el tiempo del imperio. Pero lo cierto es que el MST en términos temporales, surge de la Comisión Pastoral de la Tierra, CPT, un organismo de la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil, creado en 1975.
La CPT nace para defender a los agricultores desamparados y luchar contra la opresión y la injusticia. No en vano Brasil era y es, uno de los países con mayor concentración de riqueza y de desigualdad de renta y posesión de tierras del mundo.[1]
Ocurrieron en aquella época algunos hechos que agravaron aún más la situación de los asalariados y trabajadores del campo, pero el desencadenante fue la reordenación de territorios por parte del gobierno federal. Se acordó devolver a los indios tierras que estaban arrendadas a pequeños agricultores desde hacía años. Más de mil familias fueron expulsadas de esas tierras y abandonadas a su suerte. Se produce entonces la primera ocupación de un latifundio y de ahí, siempre con el apoyo y organización de la CPT, una historia de lucha: acampadas, ocupaciones, expulsiones y enfrentamientos en todo el país.
A la CPT se unieron otros movimientos religiosos de origen cristiano e intelectuales de diferentes ideologías. Al mismo tiempo el número de familias que acampaban y ocupaban tierras aumentó considerablemente en todos los estados, aunque todavía eran actuaciones independientes.
Se acuerda que los propios trabajadores se organizasen de forma autónoma y unitaria, y en 1984, se produce el 1º Encuentro Nacional del Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra: nacía el MST.
El MST se puede definir como un movimiento social de resistencia ante las injusticias que históricamente han venido sufriendo los menos favorecidos y especialmente los trabajadores y trabajadoras rurales en Brasil. No es un movimiento de resistencia pasiva pero tampoco armado. Hasta 1995 las palabras que podían sintetizar las acciones del MST eran “ocupar, resistir, producir”, para pasar después a “Reforma agraria: una lucha de todos”.[2]
LA EDUCACIÓN EN EL MST
Los principales objetivos del movimiento son redistribuir la tierra y construir la reforma agraria pero, sobre todo, luchar por transformaciones profundas de naturaleza estructural que la sociedad brasileña necesita. El MST ha logrado que los desposeídos no acepten su papel de excluidos como si fuese algo natural y gran parte de este logro se debe a su apuesta pedagógica.
Desde la creación del primer campamento comenzó la lucha por el derecho a la educación. Como explica CALDART( 1995:10) en aquel momento no tenían más que una intuición de que algo se debería hacer, sin tener nada claro sobre la relación que podría haber entre el acceso a la escuela y la lucha por la tierra.
Pero lo que sí que se tenía claro es que querían una escuela diferente, no querían para sus hijos la escuela que tenían antes del compromiso de lucha. Querían una escuela que consiguiese “…transformar campesinos cabizbajos, sin autoestima, en trabajadores con altivez suficiente para desafiar los poderes constituidos, para mirar directo a lo ojos de sus opositores y exigir lo que juzgan un derecho” CALDART (1995:8).[3]
Su propuesta pedagógica, tiene como ejes conductores a Makarenko , sobre todo con su Poema pedagógico, Paulo Freire y Piaget, y además el Che Guevara, icono de los educadores del movimiento, para ayudar a la construcción de una identidad colectiva: la identidad de los Sin-Tierra, BECERRA (1999:40).
En la práctica docente, su principio fundamental es que todo aprendizaje debe partir de lo real, todo lo que se estudia debe estar ligado al entorno del educando, a su vida en el campo, a los Sin-Tierra. “ ..realidad es el medio en que vivimos. Es todo aquello que hacemos, pensamos, decimos y sentimos en nuestra vida práctica. Es nuestro trabajo. Es nuestra organización. Es la naturaleza que nos cerca. Son las personas y lo que ocurre con ellas. Son nuestros problemas del día a día, también los problemas de la sociedad que se relaciona con nuestra vida personal y colectiva.”(CUADERNO DE EDUCACIÓN Nº1).
En este sistema los contenidos no se estructuran linealmente obedeciendo a directrices oficiales que desconocen las condiciones sociales, materiales y políticas de la escuela y el asentamiento. El currículo es construido en un proceso abierto entre todos los participantes: profesores, alumnos, padres y líderes del MST, SAVELI (2000:23).
Es una escuela donde el aula está cada día donde esté lo que hay que enseñar y aprender; donde los contenidos de cualquier materia se escogen en función de las necesidades, son instrumentos no un fin en sí mismos; donde la organización del currículo pasa por el colectivo del asentamiento, SAVELI(2000:24).
Todo lo que en la escuela se estudie debe servir para que se entienda mejor el mundo en el que viven, que conozcan su realidad para poder transformarla.
La teoría de esta práctica educativa está en Paulo Freire, en su perspectiva de que al mismo tiempo que se proporciona a las clases populares el saber sistematizado, se desvelan ideologías y se fomenta la construcción de un ciudadano, es decir, un individuo que sabe de sus derechos civiles y políticos y que cumple sus deberes para el Estado.
Pero ¿es que existe una pedagogía de los movimientos sociales que no sea “freireana”? “Paulo Freire al hablarnos de la Pedagogía del Oprimido universalizó esta teoría. La volvió histórica o siempre presente en cuanto que existan oprimidos que se movilizan por sus derechos. Una pedagogía sorprendente en cada presente y al mismo tiempo tan repetida. Tan constante como ignorada.”ARROYO (2003:48)
Escuela de niños y niñas, alfabetización de jóvenes y adultos, formación profesional de los sin-tierra (agrícola y sociológica), formación de formadores, formación de cuadros en la Escuela Nacional Florestán Fernández, son algunos de los programas del sector educacional del MST que desarrolla junto con el PRONERA (Programa Nacional de Educación para la Reforma Agraria) y en los que participan muchos sectores de la sociedad brasileña y dignos de conocer.[4]
OTRAS FACETAS DE INCLUSIÓN SOCIAL DEL MST
Lo que hace del MST un movimiento social muy diferente a otros, es el hecho de que en sus acciones mueve y desplaza las familias completas de sus afiliados (generalmente formadas por tres generaciones), lo que da lugar a la formación de asentamientos humanos espontáneos y carentes de todo tipo de infraestructura. Esto lleva consigo que el Movimiento acabe desarrollando otras luchas por la inclusión social de sus gentes, por los más elementales derechos de las personas. Tienen que luchar y trabajar no sólo por la educación, sino también por la subsistencia, vivienda, sanidad, cultura…, derechos humanos básicos de los que sólo son conscientes a medida que van recibiendo el mensaje social que el propio movimiento les proporciona, hasta convertirles en ciudadanos con capacidad de reclamar lo que en justicia les pertenece.
BIBLIOGRAFÍA.
BECERRA N.(1999): Sem terra aprende e ensina. Estudo sobre as Praticas educativas do Movimento dos Trabalhadores Rurais. Campinas. Editora Autores Associados.
CARDART, R. (1995): Os Movimentos Sociais e a Construção da Escola (do sonho) possível. Porto Alegre.
FREIRE, P.(1970): Pedagogia do Oprimido, Rio Janeiro, Paz e Terra.
LERRER D.(2006): A democracia ameaçada. O MST, o teológico-político e a liberdade. Brasília Instituto Tancredo Neves.
SAVELI E (2000): A proposta pedagógica do MST para as Escolas dos assentamentos. A construçao da Escola Necessária,Ponta Gorda. Publicatio UEPG-Ciencias Humanas,8(1)
STÉDILE e FERNANDES(1999): Brava gente. A trayetoria do MST e a luta pela terra no Brasil, São Paulo, Ed. Fundação Perseu Abramo CUADERNOS DE EDUCAÇAO Nº 1, (1992). Como fazer a escola que queremos. Porto Alegre, MST.
WEBGRAFIA (consultas realizadas en junio 2007)
ARROYO, M. (2003): Pedagogias em Movimento-o que temos que aprender dos movimentos sociais. Revista on-line Currículo sem fronteira, v.3, nº1 www.curriculosemfronteriras.org .http://www.mst.org.br/mst/ http://www.ufma.br/PRONERA/proneraindex.htm
[1] En 2007, el 10% de los más ricos tiene el 50% de la renta nacional y el 10% de los más pobres tiene el 1%.
[2] La estrategia es acampar cerca de las tierras generalmente ociosas, esperar el momento de ocuparlas y resistir en ellas hasta que logran la posesión y comenzar a trabajarlas, en un proceso que puede durar años. En 2007 hay acampadas cerca de 200.000 familias (un millón y medio de personas) y unas 300.000 familias han conseguido la posesión de la tierra, forzando la Reforma Agraria.
[3] En 1986, se crea la primera escuela pública en un asentamiento ilegal, una de las muchas contradicciones que acompañan las relaciones entre el MST y el Estado federal
[4] Por el conjunto de su proyecto educacional en el medio rural brasileño, en 1995, el MST recibió el Premio UNICEF de Educación y Participación.